TÉCNICAS DE AISLAMIENTO TÉRMICO
DOBLE ACRISTALAMIENTO. Se sustituye el vidrio sencillo de 3 ó 4 mm de espesor por un vidrio doble con cámara de aire desecado. Es un vidrio aislante, realizado en fábrica, que reduce el coeficiente de conductividad térmica .
SOBREACRISTALAMIENTO. Esta técnica está muy difundida en algunos países europeos como Francia, para reforzar térmicamente las ventanas existentes. Aún no es muy frecuente en España. Se sobrepone, generalmente por el interior, un cristal o plástico transparente al acristalamiento existente. La estanqueidad entre la ventana y el sobreacristalamiento se consigue mediante una junta periférica. La cámara de aire entre ambos garantiza el aislamiento térmico.
DOBLES VENTANAS. Consiste en disponer una nueva ventana, al interior o exterior de la existente, con movimiento y situación compatibles con ella, que aportará características térmicas y acústicas ventajosas sobre los sistemas mencionados anteriormente, aunque su coste es mayor.
SUSTITUCIÓN DE VENTANAS. En casos de gran deterioro, se debe sustituir totalmente la ventana. Puede realizarse conservando el marco o sustituyéndolo. En la mayoría de los casos también implica la renovación de la persiana y su caja correspondiente, que son siempre fuente de pérdidas térmicas. Existen soluciones monobloque que incorporan la ventana completa, con vidrio y persiana. También soluciones que incorporan en lugar de la persiana, una contraventana del mismo material que la carpintería.
En la colocación de la nueva ventana es importante cuidar la junta entre el bastidor fijo y la fábrica. Una ejecución incorrecta puede ser responsable tanto de infiltraciones de aire y agua como de pérdidas térmicas. Para evitar ésto se puede colocar directamente el bastidor contra la fábrica sin mocheta, mediante tornillos o grapas, interponiendo una junta elástica entre ambos: neopreno, poliestireno expandido, etc. Otra forma de fijación, muy utilizada en la carpintería de PVC es utilizar espumas adhesivas de poliuretano o similares.
La nueva carpintería debe ajustarse al hueco existente de forma que la separación entre la obra y los perfiles no sea superior a 2 cm ni tan pequeña que dificulte la inyección del producto en ningún punto de su unión. Se tendrá en cuenta la posible incompatibilidad del material adhesivo con los materiales de la carpintería y de la obra próximos a él, así como su envejecimiento y su degradación por la luz y los agentes atmosféricos.
La unión entre la ventana y la obra será continua en todo el perímetro del hueco, de tal forma que se consiga una superficie de adherencia mayor y un sellado completo.
PELÍCULAS REFLECTANTES. Consiste en adherir a los vidrios, películas especiales plásticas con un tratamiento de metalización al vacío de aluminio, cobre, oro, etc. Su funcionamiento consiste en reducir tanto las pérdidas de calor por radiación en la época fría, como las ganancias de la radiación solar. Estas ganancias que en verano pueden ser no deseables, en invierno se ven impedidas con estos tratamientos.
La elección de este sistema debe estar fundada en cálculos que tengan en cuenta su elevado coste, durabilidad no excesiva y los eventuales ahorros en energía en la climatización, siendo quizás más justificable su instalación para reducir las ganancias de calor en verano. Es necesaria una aplicación esmerada que evite bolsas de aire y defectos que deterioren la calidad óptica del acristalamiento, requiriendo un sellado de borde perfecto que impida la entrada de humedad. Su limpieza también es crítica puesto que son susceptibles de rayarse fácilmente. Otro problema que no debe olvidarse es el del riesgo añadido de rotura por choque térmico del vidrio, puesto que la película va adherida a su cara interior, absorberá mayor radiación térmica, sufriendo un mayor calentamiento.
TÉCNICAS DE AISLAMIENTO ACÚSTICO
El aislamiento de doble ventana es superior porque la distancia existente entre los dos cristales amortigua las ondas sonoras.
El sobreacristalamiento procura una cierta separación entre ambas hojas, aunque pueden existir ciertos fenómenos de resonancia en los sistemas hoja-aire-hoja.
Es aconsejable siempre que los espesores de los vidrios sean diferentes para conseguir una mejora acústica superior.
El aislamiento de los vidrios simples aumenta con su masa, y se estabiliza para espesores del orden de 8 ó 10 mm.
Los vidrios dobles están constituidos por dos simples separados por una lámina de aire que rara vez alcanza los 15 mm de espesor, estando destinados fundamentalmente a mejorar el aislamiento térmico.
Los vidrios laminares están formados por dos o más vidrios pegados mediante una película plástica, y consiguen aislamientos netamente superiores al vidrio normal del mismo espesor.
No sólo los vidrios son elementos importantes en el aislamiento acústico de las carpinterías. Hay que cuidar las juntas, cajones de persianas, hojas de puertas de entrada a vivienda y otros puntos singulares que pueden constituir puentes acústicos.
El aislamiento acústico y el térmico no están ligados aunque no son incompatibles. Por lo tanto, a la hora de elegir una ventana o un tipo de sistema adicional tendremos que estudiar su comportamiento térmico y acústico simultáneamente, para poder alcanzar las mejores prestaciones.
Instalación de ventanas con doble acristalamiento en obras de reforma integral en Calle Jimios, Sevilla.
Cuanto mayor es el espesor del vidrio y cuanto mayor es el espesor de la cámara de aire, mayor es el aislamiento térmico y acústico.
Cuando la cámara de aire es menor de 15 mm, no influye en la mejora acústica, aunque sí en la térmica.