Estos sistemas son adecuados para cualquier tipo de cubierta: planas, curvas y con cualquier pendiente. Dependiendo de lo que se requiera y del tipo de soporte se elegirán los componentes: barrera de vapor, aislante térmico, geotextil, y membrana de impermeabilización. La membrana puede ser vista o cubierta por solería, mortero o capa de protección pesada.
Membranas de PVC: Se usan desde hace más de 50 años, el PVC es fácil de trabajar, adecuado a todas las zonas climáticas, resistentes al fuego, permeable al vapor, flexible y adaptable a cualquier diseño del soporte. Esta membrana está muy probada y tiene una excelente relación calidad/precio. Su tiempo mínimo de garantía es de 10 años.
Membranas de FPO: Poliolefina flexible, material más reciente, descubierto aproximadamente hace 20 años. Es muy estable químicamente y más duradero. Es compatible con aceites, poliestirenos y bituminosas. Dispone de una variedad de alta reflectancia que combinada con un aislante PIR consigue un elevado ahorro energético.
Existen láminas resistentes a las atmósferas agresivas, al envejecimiento, a la fisuración, a los rayos UV, a la putrefacción y a las raíces. Son reciclables y de fácil reparación.
Los rollos de lámina se extienden y sueldan en toda la superficie, fijándose al soporte mecánicamente. Los remates y detalles se ejecutan mediante piezas conformadas y perfiles colaminados que se sellan y sueldan. El resultado es una impermeabilización totalmente estanca.
Además de en cubiertas, el sistema se aplica también en la impermeabilización de piscinas.