INTERVENCIONES EN SOTANOS

Para la rehabilitación propiamente dicha de sótanos o para la construcción de más plantas debajo de las existentes se pueden dar dos casos:

Recalce por bataches.

Se puede excavar todo el solar, excepto la zona cercana a medianeras y calles, que se deja en talud. Luego se excava en el talud hasta la medianería construyendo el batache con una anchura que varía según la calidad del terreno y de la obra, entre 1,50 y 2 metros, debiendo distanciarse entre ellos al menos dos veces su anchura, para no producir tramos de descalce muy largos.

Método económico por su facilidad de ejecución pero solo se puede aplicar cuando  la excavación no sea muy profunda, hasta 5 metros, y el suelo sea homogéneo y sin problemas de presencia de agua.

Recalce por pozos.

Se crea un marco de hormigón alrededor del futuro pozo y luego se inyecta en el espacio interior más hormigón hasta crear un bloque cementado. Sistema usado cuando el terreno no es fiable y las cimentaciones son antiguas y profundas, realizadas normalmente por pozos y arcos.

Recalces con micropilotes.

Se realizan con micropilotes que atraviesan la cimentación, previa descarga de esta. Se excava el entorno del recalce, se construye una zapata por debajo del nivel de sótano adherida a los pilotes y finalmente se forran los pilotes con hormigón, quedando así el recalce terminado. Tiene el inconveniente de que ocupa un espacio considerable. Los micropilotes son muy útiles en los trabajos de recalce ya que necesitan separaciones menores, pueden atravesar cimentaciones y adherirse a las mismas y su excavación es posible en casi todo tipo de terrenos. Es útil sobre todo en cimentaciones accesibles desde su proximidad, por lo tanto, es un método de aplicación en interiores y espacios más reducidos que los habituales.

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