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REPARACIÓN DE LA CORROSIÓN:

La corrosión puede darse en zonas poco ventiladas, expuestas a humedades o a la intemperie. Lo primero que debe hacerse es evitar la causa, sellando posibles entradas de agua o humedad. En general y de modo resumido se puede resolver del siguiente modo:

1. Preparación de la superficie mediante chorreado de arena o cepillado, según se requiera.

2. Aplicación de imprimación epoxi rica en zinc, minio electrolítico o antioxidante.

3. Acabado y protección mediante capa de esmalte epoxi o sintético.

 

LIMPIEZA DE CERRAJERÍAS AFECTADAS POR OXIDACIÓN Y  CORROSIÓN.

Limpieza con llama: Consiste en pasar sobre la superficie de acero un soplete de oxiacetiléno a gran velocidad y alta temperatura. Debido a la diferencia en los coeficientes de dilatación en comparación con el soporte de acero, la mayor parte del óxido y la cascarilla se desprenden y el resto se deshidrata.

Limpieza por chorreado abrasivo: Impulsando pequeñas partículas de material abrasivo a gran velocidad, mediante aire comprimido, vapor, agua, o discos centrífugos. Estas partículas pueden ser de arena fina, perdigones, restos de acero, o abrasivos sintéticos como carborundo o alúmina pero conviene siempre que sean uniformes en cuanto a su tamaño y lo más pequeñas posible. El chorro de arena comprimido en general es considerado como un método de limpieza idóneo para la fase previa al pintado, ante todo porque elimina el óxido, la cascarilla y la pintura vieja hasta dejar el metal blanco.

Limpieza con disolventes:

Limpieza por Emulsión: Consistente en emplear un disolvente orgánico (queroseno) junto con un agente emulsionante (jabón) de modo que la combinación se pueda diluir en agua y formar un medio de limpieza estable.

Disolventes Alcalinos: Comprenden desde los álcalis, como sosa cáustica o potásica, hasta los detergentes.

Disolventes Ácidos: Inorgánicos como el fosfórico, combinado con disolventes de grasas (alcoholes) y agentes humectantes que rebajan la tensión superficial. Sus efectos anticorrosivos no son satisfactorios del todo.

Disolventes Orgánicos: Algunos son tóxicos o inflamables, pero es el tipo de disolvente más empleado, como son naftas, mineral spirit, benceno, tolueno, xilenos, turpentina, hidrocarburos asfálticos y derivados halogenados.

Decapado Químico: En piezas de acero no demasiado grandes, que se introducen en tanques donde se disuelve la capa superficial del metal, eliminando el óxido y la cascarilla, y obteniendo una superficie homogénea.

Tratamientos químicos:

Fosfatado: Tratamiento consistente en transformar la superficie metálica activa, conductora de la electricidad, en una superficie aislante y en consecuencia, pasivante. Permite una mayor adherencia de la capa de pintura, opone mayor resistencia a la formación de ampollas en ambientes húmedos y obstaculiza la corrosión.

Wash-Primer: Imprimaciones reactivas: Suelen ser una combinación de productos que forman sobre la superficie un recubrimiento continuo, resistente a la corrosión y muy adherente.

 

PROTECCIÓN DE LAS CERRAJERÍAS

Galvanizado: Consiste en recubrir al acero con una película de zinc, lo que se logra sumergiendo las piezas en un baño de zinc fundido, que tiene una resistencia excelente a la corrosión. Este material genera una protección catódica a un coste relativamente bajo. Es la protección más usual para componentes de acero en la construcción, ya que es muy eficaz para piezas de exterior. Uno de sus procedimientos es el galvanizado en caliente de acero, que proporciona un recubrimiento muy duradero, y es muy efectivo para piezas en contacto con agua de mar, especialmente corrosiva.

Zincado electrolítico en tornillería: Este recubrimiento de la tornillería proporciona un acabado uniforme y brillante, pero no es apropiado para la exposición al exterior durante largos periodos de tiempo, a menos que se cubra con pinturas. Los tornillos y tuercas de alta resistencia deben recubrirse además con un lubricante para favorecer su apriete.

Esmalte Vítreo: Este esmalte se realiza sobre piezas de acero o de hierro fundido, aplicando una mezcla formada por silicatos, fundentes y pigmentos que constituyen un recubrimiento duro y resistente a la corrosión. Los cantos y ángulos deben ser redondeados para evitar que se fisure la superficie esmaltada, que además es muy sencilla de limpiar.

Aplicación de pinturas: Un sistema de pintura suele estar formado por pinturas de una misma química, con distinta estructura o composición. Por lo general está compuesto por:

Capa inicial: Imprimaciones anticorrosivas, para combatir la presencia de agua y oxígeno junto al acero y como anclaje para las capas sucesivas.

Capas intermedias: Las capas intermedias son más gruesas, y por lo general de aspecto mate o satinado. No suelen contener pigmentos anticorrosivos, y se emplean para aumentar el grosor del sistema y dejarlo más impermeable, así como para evitar las exfoliaciones. Las materias primas empleadas son similares a las de las imprimaciones.

Capas finales: De acabado. En función del proceso de formación de película se clasifican en:

Pinturas de Secado Físico (Por evaporación de disolventes y entrelazado de macromoléculas del polímero)

Pinturas de Secado Químico  (Por la unión de las macromoléculas de resinas)

Sistemas de Pintura para Acero:

Pinturas al Aceite: Particularmente apropiado para estructuras expuestas a la intemperie. Poca resistencia a ambientes químicos, inmersión en agua, condensaciones, atmósferas salinas o muy corrosivas, humedad elevada, temperaturas altas, abrasión y bajo el suelo. En general se recomienda su utilización en ambientes rurales, urbanos, marinos e industriales medios y en zonas de humedad moderada.

Pinturas Alquídicas: Se aplica principalmente en aceros estructurales expuestos a condiciones atmosféricas industriales, rurales o marinas, así como a zonas de alta humedad. No son adecuadas para ambientes químicos especialmente corrosivos, inmersión en agua, abrasión severa y estructuras enterradas.

Pinturas Fenólicas: Especialmente apropiadas para aceros estructurales que han de permanecer sumergidos en agua, zonas de alta humedad en las que se prevén condensaciones, y para exposición a la intemperie en ambientes químicos de corrosión moderada.

Pinturas Vinílicas: Para condiciones ambientales muy severas, inmersión en agua dulce o salada, alta humedad y condensaciones. Resisten al fuego y a los ambientes químicos corrosivos, pero son atacadas por disolventes orgánicos aromáticos, cetonas, éteres ésteres, así como por ácido nítrico fumante, ácido sulfúrico al 98% y ácido acético.

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