Para que la madera deteriorada recupere su capacidad, una vez tratada, existen varios procedimientos:
CONSOLIDACIÓN. Se emplea cuando no es necesario sustituir la totalidad del elemento. Suele realizarse instalando en el interior de la madera refuerzos embebidos en resinas epoxi. Permite la recuperación de la madera sin cambio aparente en su aspecto, ya que la prótesis aplicada puede chaparse con madera similar. Los elementos de refuerzo pueden ser metálicos o resinosos. También puede limpiarse y cepillarse la pieza de madera para obtener una superficie homogénea, tras lo cual se adosan dos piezas de madera nueva unidas con pernos, clavos o bridas metálicas.
SUSTITUCION. Cuando los daños en la madera son de tal magnitud que no es viable su consolidación se elimina la madera afectada sustituyéndola por otra de igual especie y con tratamiento protector, o bien se sustituye por otro material, acero u hormigón. Una vez saneada la madera dañada se une a la madera nueva con un ensamble labrado. La unión se refuerza con conectores metálicos, resinas o morteros epoxi. La madera aportada tendrá un contenido de humedad similar al de la existente. Si la degradación de la sección no es grande y sólo afecta a la zona de la albura, dejando el núcleo del duramen todavía sano, la solución puede consistir en una consolidación parcial: Se elimina la zona degradada hasta llegar a la madera sana y se introducen barras de conexión para facilitar el agarre del mortero epoxi, que se vierte una vez colocado un encofrado. En maderas que hayan sufrido un fuerte deterioro por pudrición debido a la humedad es frecuente la sustitución parcial o total de la parte degradada por perfiles metálicos, generalmente con secciones formadas por dos U en cajón. Habrá que aislar la reparación realizada de los muros para evitar la penetración de humedad por capilaridad.
PROTECCIÓN. Se debe proteger la madera para detener o paliar futuras agresiones. En general se trata de proporcionar una buena ventilación que evite la humedad y tratarla con productos insecticidas y fungicidas. Se consideran puntos críticos por la formación de humedades el arranque de la estructura desde el terreno, en cuyo caso habrá que mantener cierta separación de las piezas de madera respecto del suelo y dejarlas aisladas del contacto con el mismo. En el caso en que una estructura de arranque de madera presente humedad, habrá que adoptar la solución siguiente:
Normalmente un pie derecho debe tener una separación entre suelo y madera de al menos 20 o 30 cm. (Basa de piedra, dado de hormigón o herraje metálico).
Por la posibilidad de retención de humedad hay que verificar los apoyos de las vigas en los muros. Para ello se podrá contar con una pieza de asiento que sea impermeable y mantener una separación de al menos 15 mm en toda la superficie de la pieza.
Es necesario dejar una holgura en la testa de la pieza con respecto a la fábrica y permitir la ventilación al exterior, por ejemplo, mediante un orificio protegido con rejilla.
APLICACIÓN DE PROTECTORES.
Por inyección de productos fungicidas a través de taladros. Se aplicará en todas las piezas de madera que estén en contacto con muros o con posibles fuentes de humedad, y fundamentalmente en las zonas de empotramiento.
Tratamientos superficiales de la madera, con productos que protegen del sol y la lluvia y que además incorporan propiedades insecticidas y fungicidas. Se aplican tres procedimientos:
- Pincelado, el protector se aplica mediante pincel, brocha o rodillo. El líquido penetra en la madera por capilaridad.
- Pulverización, se aplica el protector a la superficie de la madera con un pulverizador manual o mecánico.
- Difusión, un protector hidrosoluble se aplica a la superficie de la madera húmeda, en forma de pasta o solución concentrada.